Con más de seis millones de reproducciones en pocos días, el video “Cuba, un viaje al pasado” del youtuber mexicano Luisito Comunica ha causado amplio revuelo al exponer la vida cotidiana en la isla, desde una mirada directa y sin adornos. Durante su recorrido por La Habana, el influencer documenta apagones constantes, largas filas para conseguir alimentos y combustible, tiendas con productos inaccesibles para la mayoría, y una economía marcada por la desigualdad entre quienes manejan dólares y quienes solo ganan en pesos cubanos.
Luisito también abordó con cautela algunas posibles causas del deterioro social, como el embargo estadounidense, la falta de incentivos para la producción interna, la migración masiva de jóvenes y la falta de recursos estatales. Sin embargo, evitó profundizar en la dimensión política o en el papel del régimen cubano, lo que generó críticas por parte de figuras como el presentador Alex Otaola, quien consideró el enfoque incompleto.
A pesar de las posturas divididas, el video logró poner nuevamente a Cuba en la conversación internacional, visibilizando con alcance masivo una realidad que miles de cubanos enfrentan a diario. La pieza abre también una discusión necesaria sobre el rol de los creadores digitales al retratar contextos complejos: sin ser periodistas, su impacto informativo ya es innegable.
