Ciudad Juárez, Chih.— La ejecución de Ulises Nache Trujillo, conocido como “Delta 1” o “El Principal” y ocurrida hace dos días, expuso una red de corrupción y omisiones institucionales que habrían facilitado su actividad criminal durante años. Pese a estar identificado en al menos tres carpetas de investigación por delitos como narcotráfico, extorsión, secuestro y trata de personas, nunca se ejecutaron operativos para detenerlo.
Propietario de centros nocturnos como Dubái y La Santa, Nache reabría sus negocios tras clausuras gracias a sobornos, mientras era resguardado por policías estatales y municipales. Su trayectoria delictiva terminó este lunes 11 de agosto, cuando fue emboscado y asesinado junto con dos escoltas en un OXXO.
El caso, señalado como un reflejo de la colusión entre crimen organizado y autoridades, evidencia que en la frontera norte la inacción institucional puede ser tan letal como las balas.

