El Senado de la República aprobó una reforma energética que ha generado controversia a nivel nacional. Uno de los cambios más debatidos es la inclusión del terrorismo en el catálogo de delitos con prisión preventiva oficiosa, lo que ha provocado un fuerte enfrentamiento entre legisladores.
La oposición advierte que la reforma podría encarecer la energía, afectando a la ciudadanía con posibles aumentos en tarifas eléctricas y combustibles. No obstante, el gobierno la respalda argumentando que fortalecerá el sector energético y garantizará la seguridad del país.
