TPI Composites, la empresa fabricante de aspas para turbinas eólicas con planta operativa en Ciudad Juárez, ha iniciado un proceso voluntario de quiebra bajo el Capítulo 11 en un tribunal de Texas, Estados Unidos. Este movimiento busca reestructurar sus finanzas sin detener sus actividades productivas ni la protección de sus empleados.
La empresa, con sede en Scottsdale, Arizona, se ha acogido a la Ley de Quiebras para reorganizar su deuda y fortalecer su posición financiera.
TPI ha logrado asegurar hasta 82.5 millones de dólares en financiamiento (DIP — “debtor-in-possession”) proveniente de Oaktree Capital, que incluye nuevo capital y la conversión de líneas de crédito ya existentes.
Según el comunicado, las operaciones continuarán con normalidad: las plantas seguirán activas, los pagos a proveedores y a empleados se mantendrán al día y no se prevén interrupciones.
Impacto en Ciudad Juárez y respuesta local
En Ciudad Juárez, la planta de TPI da empleo a aproximadamente 4,500 personas y cuenta con instalaciones dedicadas a ingeniería, investigación, desarrollo y manufactura distribuidas en diversos puntos de la ciudad.
La Asociación de Maquiladoras Index Juárez, a la que TPI está afiliada, consideró que esta declaración de bancarrota no implica necesariamente un cierre total de operaciones, ya que el proceso brinda plazos para que la empresa regularice sus obligaciones. Aunque el anuncio de bancarrota podría generar incertidumbre, tanto la empresa como autoridades industriales locales aseguran que el proceso está diseñado para fortalecer su viabilidad sin afectar la operación en Ciudad Juárez ni el empleo.
