Durante su presentación en el Palacio de los Deportes en la Ciudad de México, el cantante colombiano Maluma interrumpió su show para dirigirse a una mujer que, en pleno concierto, tenía en brazos a un bebé de aproximadamente un año… sin protección auditiva. Sí, porque al parecer para algunos la idea de exponer a un niño a decibeles propios de un avión despegando es una gran decisión de crianza.
Maluma, que desde marzo de 2024 es padre de una niña, no se quedó callado. Con respeto, pero con la firmeza que requería la situación, le pidió a la madre ser más consciente, recordándole que ese pequeño “ni siquiera sabe qué está haciendo ahí” y que no es un accesorio para presumir entre multitudes. El artista recalcó que él jamás pondría a su hija en esa situación, y sugirió proteger los oídos del menor o, mejor, no llevarlo a espectáculos de ese tipo.
El gesto fue aplaudido por el público y por miles en redes sociales. Porque más allá de la música, Maluma demostró que la fama no está peleada con el sentido común ni con poner la seguridad de los niños primero. Y sí, tal vez a algunos les incomode que los corrijan en público… pero peor es jugar con la salud auditiva de un hijo por una noche de diversión.
