Mientras cientos de denuncias por trata de personas, explotación sexual e infantil permanecen sin avances en la Fiscalía de la Mujer (FEM), este viernes la corporación movilizó a decenas de agentes ministeriales para detener a un grupo de ciudadanos venezolanos que pedían dinero frente a un negocio local.
De acuerdo con testigos, la FEM llegó en varias unidades y procedió a someter con violencia a las personas, lo que provocó una escena de llanto y temor entre los menores que se encontraban presentes.
“Fue impactante ver cómo actuaron, como si se tratara de peligrosos criminales”,
relató uno de los presentes.
El operativo ha generado indignación social, pues se percibe un contraste entre la contundencia con la que se actuó en este hecho y la inacción ante redes delictivas que operan en la ciudad, como grupos de trata y organizaciones criminales vinculadas a explotación sexual.
Defensores de derechos humanos y organizaciones de apoyo a migrantes advirtieron que este tipo de intervenciones podrían criminalizar la pobreza y la migración, desviando recursos que deberían destinarse a combatir delitos de alto impacto.
