Ciudad de México.— El senador Adán Augusto López Hernández se encuentra bajo la lupa pública tras la fuga de su exsecretario de Seguridad en Tabasco, Hernán Bermúdez Requena, ahora prófugo con ficha roja de la Interpol por presuntos vínculos con el grupo criminal “La Barredora”, ligado al Cártel Jalisco Nueva Generación.
Bermúdez fue una figura cercana a López durante su mandato como gobernador y se le señala como parte de una red delictiva que habría operado desde dentro del gobierno tabasqueño. Su orden de aprehensión data del 14 de febrero, y desde su huida en enero, habría pasado por Panamá, España y Brasil. Este jueves, Morena anunció oficialmente la suspensión de sus derechos como militante y abrió un proceso para su expulsión.
Mientras tanto, el nombre de Adán Augusto no aparece en ninguna investigación oficial, y la presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que la responsabilidad de esclarecer cualquier vínculo corresponde exclusivamente a la Fiscalía General de la República. En el Senado, la bancada de Morena ha cerrado filas en defensa de su coordinador parlamentario. Sin embargo, desde la oposición ya se anuncian denuncias penales, comparando el caso con el de Genaro García Luna. El silencio del senador, ausente desde el 12 de julio, sigue generando más preguntas que respuestas.
