La madrugada del 18 de marzo, Israel lanzó una ofensiva aérea devastadora sobre la Franja de Gaza, rompiendo el alto al fuego con una serie de bombardeos que dejaron más de 400 muertos y 600 heridos. La mayoría de las víctimas son mujeres, niños y ancianos, atrapados en un territorio que enfrenta una de las peores crisis humanitarias de la historia reciente.
“NEGOCIACIONES SOLO BAJO FUEGO”
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, justificó la arremetida señalando que Hamás no cumplió con la liberación de rehenes, por lo que las negociaciones solo continuarán bajo fuego. Sus declaraciones han encendido la indignación a nivel mundial, mientras la ofensiva sigue cobrando vidas.
UNA CIUDAD EN RUINAS
Los ataques destruyeron hospitales, refugios y edificios residenciales, dejando a miles de palestinos sin acceso a agua, comida ni electricidad. Los bombardeos fueron indiscriminados, alcanzando zonas donde se refugiaban civiles que habían sido desplazados por ataques previos.
CONDENA INTERNACIONAL… ¿PERO ALGUIEN DETENDRÁ A ISRAEL?
Las imágenes de niños cubiertos de polvo y sangre han conmocionado al mundo. Estados Unidos, la ONU y la Unión Europea han pedido a Israel detener los ataques, pero el gobierno israelí ignora los llamados y promete más ofensivas en los próximos días.
Mientras la comunidad internacional expresa su indignación, miles de familias en Gaza siguen bajo el fuego de una guerra sin tregua.


